¿Qué podría decir yo sobre Sant Jordi?
sudaka, trolo y migrante
enamorado hace cuatro años de un madrileño
A veces no lo entiendo, mi amor
A veces no me entiende, su gente
por su mala vocalización, o mi lunfardo y expresión
¿Quién me preguntaría por Sant Jordi?
Nunca regalo flores cortadas,
pero sí que devoro libros
No me interesaban las historias de amor,
hasta que aprendí de lo sublime y subversivo
de una caricia, una unión, un beso, la canción
llave de toda revolución
¿Qué voy a decir yo sobre Sant Jordi?
A veces mi decir no es necesario,
más bien mi escucha y observación
de las risas, sonrisas, una mano, mirada cómplice
El amor
El amor que tiñe la extraña ciudad de rojo
Un rojo bello, no como el de los gringos al sol
Un rojo profundo, como el de la sangre
que se derrama en la vereda,
a la vuelta de mi patria
Claramente no sé escribir poesía,
reniego de la métrica y la rima,
y aún así insisto, escribo, resisto
¿Qué hay más romántico que eso?
No creo que importe del todo la rosa,
ni sus pétalos efímeros
Quizás no importe tanto el regalar,
y sea nomás una excusa para amar
Nunca celebré Sant Jordi,
tampoco creo que lo vaya a celebrar
Pero si me preguntan qué es para mí,
son ustedes, mis amigas
hermosas, generosas, fuertes, divertidas
Cuando las veo recordar con tanto cariño
les abraçades, contes, identitat i família
A través de una anécdota, una foto, unos versos
gràcies,
por haberme recibido con los brazos abiertos.
